sábado, 24 de agosto de 2019

Querido cuerpo,

Siento que todos los esfuerzos que he hecho con respecto a mi familia, a tener las cosas en orden, ser buena hija, hacer que me quieran son inútiles, ellos sólo me ven como la molestia de la casa, y mi mamá jamás me va a amar como ama a mi hermano, porque es hombre y para ella sí hay hijos favoritos. Ya no me siento motivada a seguir haciendo cosas porque me vean y me quieran, todos están viviendo su vida y yo sigo aquí, atrapada, sin amigos, con sobrepeso en una ciudad en la que no me gusta vivir y soltera. Tengo miedo de que me falte dinero para mi proyecto de independizarme de mis padres e irme a vivir a otra ciudad. Tengo miedo de estar sola, de enfermarme lejos de casa, de los peligros que hay lejos de casa, de que al irme tenga que regresarme porque mis padres me necesitan y yo sea la que "no está haciendo nada" o sea no tiene hijos ni pertenece a la iglesia. Me produce tensión no estar haciendo nada creativo para tener dinero, un trabajo, realización, creatividad, pareja, estar siempre pensando en mi herida corporal y que allá afuera el mundo es peligroso. Y me he esforzado pobremente por bajar de peso, pero nada más no bajo de peso, es la realidad. Y me siento responsable de las relaciones que tengo con mis padres. Antes fuí dura conmigo misma, me pegaba y me hacia heridas pero no lo hago más. 

Monocromática

 Se peleó con un tipo que se dedicaba de seducir personas pendejas y codependientes, pero el mujer no entiende las cosas que pueden brillas ...