Siempre estabas tú y sentía tu alegría al verme. ¿Recuerdas cuando Fanie camibaba conmigo y ponía su patita en tu tronco para que nos llenaras de vibración elevada? Aún y en sus últimos paseos deseando que la ayudaras a sanar.
Te extraño, no me acostumbro a saber que ya no estas, y ese tronco mutilado no le hace honor a tu belleza. Si hubiera sabido que iban a cortarte hubiéramos pasado más tiempo juntas.
Quizás fue lo mejor porque no hubiera soportado ver ese asesinato. Me facen falta las dos, sé que seguramente Fanie y tu ahora están juntas. Ojalá pusiera regresar el tiempo a aquella mañana del 2015 y abrazarte otra vez. Pero no puedo, solo queda tu ausencia todos los días de primavera y verano porque ya no están tus hojas refrescando con tu sombra.